
Axel Kicillof se convertirá en el nuevo presidente del Partido Justicialista de la provincia de Buenos Aires luego de sellar un acuerdo político con Máximo Kirchner, que permitió evitar una elección interna y consolidar una conducción de unidad dentro del peronismo bonaerense.
El entendimiento se alcanzó a contrarreloj, a pocos días del cierre de listas, y define un esquema de liderazgo compartido. La vicegobernadora Verónica Magario será vicepresidenta primera del partido, mientras que Máximo Kirchner quedará al frente del Congreso del PJ, órgano clave para la definición de alianzas electorales.
“El acuerdo busca garantizar la unidad del peronismo bonaerense en un contexto político y electoral desafiante”.
La nueva conducción también incluye a Mariano Cascallares como secretario general y a Federico Otermín como vicepresidente segundo. En tanto, el intendente de Malvinas Argentinas, Leo Nardini, fue designado como presidente de la Junta Electoral del PJ bonaerense, un rol estratégico de cara a los próximos procesos internos.
La designación de Nardini refuerza el peso del conurbano norte dentro de la estructura partidaria y consolida su posicionamiento dentro del armado político provincial.
El acuerdo evitó la interna prevista para marzo entre los sectores alineados con el gobernador y el kirchnerismo. Según trascendió, la figura de Kicillof fue consensuada como prenda de unidad, al tratarse del único dirigente aceptado por ambas corrientes para encabezar el partido.
“El PJ bonaerense es presentado como la herramienta central para organizar y proyectar una alternativa política”.
Con esta reconfiguración, el Partido Justicialista de la provincia de Buenos Aires inicia una nueva etapa bajo el liderazgo formal de Kicillof, con una conducción que combina representación territorial, equilibrio interno y proyección política.












