
Rodrigo Moreyra, el delincuente acusado de atropellar y matar a la pequeña Sofía Hildebrandt durante una persecución policial en Pablo Nogués, había salido de la cárcel hace apenas cinco meses. Cumplió una condena en el penal de Campana por robo y fue liberado en noviembre pasado tras recibir beneficios judiciales.
El trágico hecho ocurrió cuando Moreyra y dos cómplices cometieron una entradera en Ricardo Rojas, partido de Tigre. Durante la fuga, robaron una camioneta Jeep Renegade y, al llegar a la intersección de Madame Curie y Morse, en Pablo Nogués, perdieron el control del vehículo y atropellaron a Sofía, de 11 meses, y a su madre, Natalia Heizenrreder, quien continúa internada en grave estado.
La Policía Bonaerense, bajo la supervisión del comisario mayor Lucas Borge, ya identificó a un segundo sospechoso y realizó allanamientos para dar con él. Durante uno de los operativos, en la casa de la madre de Moreyra, encontraron un arma de fuego.
En el interior de la camioneta, peritada por la Policía Científica, se hallaron dos millones de pesos, un cochecito de bebé, un pasamontañas y una pistola Glock 9 mm con una bala en la recámara. Esta arma había sido denunciada como robada en Brandsen en abril. Además, se obtuvieron dos huellas digitales completas, clave para avanzar en la investigación.
La causa, a cargo del fiscal José Amallo, incluye los delitos de robo, resistencia a la autoridad, abuso de arma, lesiones y homicidio. Mientras la Justicia avanza en el caso, la comunidad exige respuestas y mayor seguridad para evitar que hechos como este se repitan.













