Sebastián Ochoa salía de trabajar en una estación de servicio «Shell» cuando fue abordado por dos delincuentes.

Sebastián Ochoa, padre de un bebé de un año, salía de trabajar en una estación de servicio ubicada en la Ruta 8 y Provincia de Buenos Aires en Tortuguitas, cuando cerca de las 6.30, a unas seis cuadras de allí, en la esquina de Luis maría Drago y C. Brughetti, en una zona de quintas del barrio Yei Porá en José C. Paz, fue interceptado por los delincuentes.
Según le informaron fuentes judiciales a Télam, el joven, cuya única intención era retornar a su hogar, intentó resistirse al robo y comenzó a forcejear con los asaltantes, hasta que uno le disparó al pecho. Ochoa cayó malherido y murió prácticamente en el acto, mientras que sus asesinos huyeroncon dirección al partido de Malvinas Argentinas con su vehículo, su billetera y su teléfono celular.
Tras ser alertados por el 911, efectivos de la comisaría 2da. de José C. Paz realizaron las primeras actuaciones en la escena del crimen, mientras que peritos de la Policía Científica secuestraron una vaina servida de calibre .22.
Uno de los presentes, se quejó: “La zona se pone peligrosa a la noche con el tema motochorros”.
Interviene en la causa la fiscal Mirna Sánchez, a cargo de la Unidad Funcional de Instrucción (UFI) 19 descentralizada de Malvinas Argentinas, quien dispuso el traslado del cuerpo a la morgue judicial para realizar la autopsia correspondiente. La policía lleva a cabo diversas tareas de inteligencia tendientes a localizar a los dos homicidas.
Por la tarde, familiares y amigos de Ochoa, como también vecinos y clientes, se reunieron en la estación de servicio de la que nunca pudo regresar la víctima para reclamar justicia. “Me lo sacaron”, lamentó, devastada, la novia del joven asesinado en diálogo con TN.
“El barrio viene siendo vapuleado desde hace años, sin ninguna respuesta por parte de la policía”, afirmó otra vecina.













