Franco Molina vivió toda su vida en Pablo Nogués. Vecinos y familiares de esta localidad exigen justicia y saber qué pasó realmente.

Al cumplirse quince días de la muerte de Franco Molina, familiares y amigos marcharán mañana a la comisaría porteña donde él trabajaba para exigir justicia y saber qué pasó realmente. Franco apareció muerto con un tiro en la cabeza en su casa de Flores el 21 de noviembre de 2021, donde vivía con su novia, también policía de la Ciudad. La carátula es «averiguación de suicidio» y está a cargo de la Fiscalía Nacional en lo Criminal y Correccional 13 de la Ciudad de Buenos Aires. Franco tenía 26 años, se crió y vivió hasta el año pasado en la ciudad de Pablo Nogués.
«La caratula es averiguación de suicidio, o sea ellos le ponen el nombre por la versión de su mujer (también policía)», contó a Diario PH / Malviticias una familiar de Franco.

«Dan por asentado que se suicidó. La Policía jamás se contactó con los padres. Estamos con mucho dolor e impotencia. Necesitamos saber la verdad», amplió la mujer. La familia cuestiona a la pareja de Franco, habla de una relación tóxica, cuyo vínculo la Justicia deberá profundizar e investigar para saber la verdad.
En redes sociales, familiares, amigos y vecinos difunden fotos de Franco con la consigna: «Franco no se murió, a Franco lo mataron».













